Vegas sobrevive a épica remontada de Carolina en doble prórroga y se adelanta en la final
Mitch Marner logró el hat-trick más rápido en la historia de las finales, pero los Hurricanes anotaron tres goles en 39 segundos para forzar la prórroga antes del gol decisivo de Shea Theodore.

En una noche de locura en Las Vegas, los Golden Knights resistieron una remontada histórica de los Hurricanes de Carolina para imponerse 5-4 en la segunda prórroga del tercer partido de la final de la Stanley Cup. La estrella sueca Mitch Marner inscribió su nombre en los libros de récords al firmar el hat-trick más veloz en la historia de las finales, con tres goles en apenas seis minutos y diez segundos, superando la marca de Maurice “Rocket” Richard que databa de 1944. La hazaña, destacada por medios escandinavos como Sveriges Television, dejó al equipo local con una ventaja de 4-0 a mediados del segundo período que parecía definitiva.
Pero el guion dio un vuelco tan inesperado como vertiginoso. Al arrancar el tercer acto, Carolina desató un vendaval ofensivo: Jordan Martinook, Taylor Hall y Jordan Staal anotaron tres tantos en tan solo 39 segundos, una ráfaga que silenció el T-Mobile Arena y que medios rusos como Lenta.ru no dudaron en calificar de “asombrosa”. Posteriormente, el delantero ruso Andrei Svechnikov, pieza clave en la reacción visitante, igualó el marcador para llevar el encuentro a la prórroga, desatando la euforia entre los seguidores de los Hurricanes y confirmando su condición de figura emergente en la liga.
La capacidad de resiliencia de los Golden Knights, sin embargo, terminó imponiéndose. Tras un primer tiempo extra sin goles, un disparo lejano del defensor Shea Theodore en el segundo período adicional golpeó la banda, sorprendió al portero Brandon Bussi y se coló en la red, desatando el delirio en Las Vegas. El entrenador John Tortorella elogió la entereza de su equipo, que supo sobreponerse al impacto anímico de la remontada. Desde la óptica canadiense, Radio-Canada enfatizó la perseverancia de un plantel que ahora domina la serie 2-1 de cara al cuarto juego en casa.
Más allá del espectáculo sobre el hielo, la jornada dejó otros destellos de la cultura del entretenimiento que envuelve al hockey en Nevada. La prensa estadounidense destacó la presencia del mariscal de campo de los Raiders, Fernando Mendoza, como encargado de activar la sirena del estadio, y el gesto de valentía del defensor Brayden McNabb, quien jugó con una máscara protectora tras fracturarse la cara en el partido anterior. Incluso las concesiones del recinto se sumaron a la extravagancia local, con opciones como la poutine de langosta que reflejan el carácter único de una franquicia que ha logrado instalarse en el imaginario deportivo en menos de una década.
En el plano individual, la NHL anunció que el guardameta ruso Andrei Vasilevskiy, de los Tampa Bay Lightning, se adjudicó su segundo Trofeo Vezina al mejor portero de la temporada, aunque la entrega no estuvo exenta de humor: el club le gastó una broma haciéndole creer que su coche era evidencia en un incidente policial. Mientras la atención se centra en el desenlace de la final, el cuarto encuentro, previsto para el lunes en Las Vegas, se presenta como una cita decisiva: Carolina buscará igualar una serie que ha destilado dramatismo y que ya se perfila como una de las más memorables de la historia reciente.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
Los Vegas Golden Knights resisten la furiosa remontada de los Hurricanes – tres goles en 39 segundos – y ganan 5-4 en el segundo tiempo extra. La narrativa amplifica el espectáculo de la ciudad: una celebridad del fútbol americano toca la sirena, los puestos de comida ofrecen poutine de langosta y un portero estrella es objeto de una broma divertida.
Carolina anotó tres goles en 39 segundos en el tercer periodo, con el empate del ruso Andrei Svechnikov que forzó la prórroga, antes de que Vegas se impusiera en el segundo tiempo extra. La crónica se limita a una enumeración seca y factual de los goles.
Mitch Marner firma un hat trick histórico que pone a Vegas 4-0 arriba después de dos goles anulados, pero Carolina remonta e iguala antes de que los Golden Knights ganen en un final calificado de completamente loco. La hazaña de Marner se ensalza como el eje de la velada.
Esta noticia ha aparecido en
4 medios · 4 idiomas · ventana 24 horas