Apple presenta Siri AI y escala su pulso con Bruselas por la regulación digital
La compañía desvela un asistente virtual renovado con inteligencia artificial generativa, pero la Unión Europea queda excluida del lanzamiento por desacuerdos normativos.

En la conferencia mundial de desarrolladores WWDC 2026, Apple desveló la mayor transformación de su asistente virtual en una década: Siri AI, una versión impulsada por inteligencia artificial generativa que comprende el contexto personal del usuario, actúa entre aplicaciones y hasta lee lo que aparece en pantalla. La presentación, que se esperaba desde la fallida promesa de 2024, estuvo envuelta en un simbolismo de despedida: fue la última aparición de Tim Cook como consejero delegado antes de ceder el testigo a John Ternus el próximo septiembre. Sin embargo, la renovación tecnológica se topó de inmediato con un obstáculo geopolítico: la Unión Europea quedará excluida del despliegue inicial, lo que reavivó el pulso entre Bruselas y la multinacional de Cupertino.
Desde el anuncio original en junio de 2024, la promesa de una Siri más inteligente se había demorado por dificultades técnicas. Apple reconoció en mayo de 2025 un retraso considerable y, finalmente, ha integrado la tecnología del modelo Gemini de Google para potenciar las capacidades conversacionales y de razonamiento, una alianza que según fuentes financieras estadounidenses revela relaciones cada vez más incestuosas en el ecosistema digital. La nueva Siri AI, disponible ya en beta para desarrolladores y con lanzamiento público previsto para finales de 2026, ofrece un asistente con acceso a la información personal del usuario —correos, mensajes, calendario— y se presenta como una aplicación independiente con historial de conversaciones, similar a los chatbots de la competencia. En mercados como Indonesia o América Latina, donde la regulación aún no impone barreras, los usuarios podrán experimentar esta evolución sin cortapisas.
Pero en suelo europeo la historia es distinta. Bruselas rechazó de plano las acusaciones de Apple, que atribuyó la exclusión a una aplicación intransigente del Reglamento de Mercados Digitales. «La decisión de no lanzar Siri AI en la UE es de Apple y solo de Apple», sentenció el portavoz comunitario Thomas Regnier, quien aseguró que la compañía «simplemente no fue capaz de desarrollar soluciones de interoperabilidad que cumplieran las normas esenciales de privacidad y seguridad». Medios italianos y franceses recogieron la contundencia de la respuesta, que deja entrever un endurecimiento de la postura europea frente a las presiones de las grandes tecnológicas. Analistas en Roma apuntan a que Apple intentó sin éxito obtener exenciones de las obligaciones de interconexión, y que la negativa de la Comisión ha desembocado en un nuevo capítulo de la guerra regulatoria.
La exclusión europea tendrá consecuencias. Mientras la compañía californiana celebraba un asistente «profundamente más inteligente» capaz de rivalizar con ChatGPT, la fragmentación geográfica amenaza con debilitar su posición en un mercado clave. Observadores en Ciudad de México señalan que, para los consumidores latinoamericanos, esta situación subraya la brecha digital que imponen las regulaciones, pero también la oportunidad de acceder antes a innovaciones sin los filtros que rigen al otro lado del Atlántico. Con Tim Cook cediendo el timón, Apple se adentra en una etapa que deberá conciliar su ambición tecnológica con las exigencias de soberanía digital que defiende Bruselas. El desenlace de este forcejeo definirá, en buena medida, cómo se moldea la inteligencia artificial de consumo en los próximos años.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
Apple no logró adaptar su herramienta de IA a la normativa europea de privacidad y seguridad. Un portavoz de la Comisión Europea afirmó que Apple fue incapaz de desarrollar soluciones de interoperabilidad y que la decisión de no ofrecer Siri AI en la UE es responsabilidad exclusiva de la compañía. No caben excusas externas.
Apple acusa a las normas europeas de interoperabilidad de bloquear Siri AI, excluyendo a los consumidores europeos de la innovación. Bruselas rechaza las críticas y responsabiliza a Apple por no cumplir, pero el conflicto regulatorio evidencia una brecha tecnológica creciente. Mientras el resto del mundo disfruta del asistente revitalizado, Europa se queda en la espera.
Apple presentó oficialmente iOS 27 con Siri AI, un asistente digital mucho más inteligente y capaz. La nueva versión entiende el contexto, interactúa entre aplicaciones y ofrece respuestas naturales, un triunfo tecnológico. La actualización llegará a numerosos modelos de iPhone, reflejando un enfoque pragmático.
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