Iniciar sesión
Edición de las 20:00 CETjueves, 11 de junio de 2026
287 medios · 16 idiomas77 briefing hoy
martes, 9 de junio de 2026 · Edición de las 06:00 CET

Trump embiste contra Mamdani tras el nuevo impuesto a las residencias de lujo en Nueva York

La propuesta de gravar las segundas viviendas de más de cinco millones de dólares para no residentes desata una guerra abierta entre el presidente y el alcalde socialista, en medio de un debate sobre la fuga de fortunas.

Economía12 medios5 idiomas3 min de lecturaActualizado 08:31

El presidente estadounidense, Donald Trump, abrió un nuevo frente de batalla contra el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, acusándolo de “destruir” la ciudad con políticas fiscales que, según él, están provocando una estampida de residentes. El ataque, lanzado en su red Truth Social, marca un giro radical frente a la cordialidad que ambos exhibieron en su primer encuentro en noviembre, poco después de la victoria electoral de Mamdani. El detonante es el respaldo del alcalde al nuevo impuesto pied-à-terre, impulsado por la gobernadora Kathy Hochul, que gravaría anualmente las segundas residencias de lujo valoradas en más de cinco millones de dólares propiedad de no residentes. Fuentes cercanas al gobierno municipal calculan que la medida podría recaudar al menos quinientos millones de dólares anuales.

Desde la óptica de los sectores financieros neoyorquinos, la iniciativa ha sido recibida como una declaración de guerra. Fondos de cobertura e inversores como Daniel Loeb amenazan con trasladar su domicilio fiscal fuera del estado, mientras comentaristas conservadores califican la medida de “lucha de clases”. Mamdani, que celebró el gravamen con un vídeo en el que señalaba el ático de 238 millones de dólares del magnate Ken Griffin, desestimó los temores de un éxodo masivo: “Es imaginario”, afirmó, recordando que tras la anterior subida de impuestos a los millonarios, la ciudad albergaba hoy más millonarios que entonces. La prensa europea ha contextualizado el choque como la enésima batalla ideológica en una metrópoli profundamente polarizada, donde el alcalde musulmán de origen ugandés ha cumplido cien días de gestión con un índice de aprobación del 48%, reforzado por acciones simbólicas como el bacheo masivo de calles.

La controversia desborda lo local. Mamdani se ha convertido en el rostro de un socialismo democrático que, según sus propias palabras, “puede florecer en cualquier parte” porque la clase trabajadora es la única mayoría real del país. En entrevistas recientes, defendió la viabilidad electoral de su plataforma más allá de Queens, señalando que las políticas inclusivas y los resultados visibles, como la atención a los baches o la promesa de cuidado infantil universal, construyen mayorías. Observadores europeos, desde Zúrich hasta París, leen el experimento neoyorquino como un laboratorio del progresismo urbano que desafía el discurso nacional de Trump, a la vez que advierten de los riesgos de una mayor polarización social si la fuga de grandes patrimonios se concreta.

El pulso entre Trump y Mamdani está lejos de resolverse. Mientras el presidente insiste en que “la gente se está yendo”, el alcalde avanza en su agenda fiscal con el argumento de que la amenaza de deslocalización de los ultrarricos es una cantinela recurrente. Analistas latinoamericanos señalan que el caso neoyorquino revive el eterno dilema de las ciudades globales: cómo financiar servicios públicos de calidad sin ahuyentar la inversión que las sostiene. La próxima batalla se librará en la legislatura estatal, donde el destino del impuesto a los pied-à-terre definirá no solo el futuro presupuestario de la Gran Manzana, sino también la credibilidad de un proyecto socialista que aspira a irradiar más allá del East River.

Esta noticia ha aparecido en

12 medios · 5 idiomas · ventana 24 horas

Forbes
Le Temps
Open
Business Insider
La Vanguardia
ANSA
Fox News
The New York Times