Mercados divididos: el rebote tecnológico en Wall Street contrasta con las caídas en Asia y Europa
Tras el desplome del viernes, las bolsas europeas cerraron en leve baja, las asiáticas se hundieron y Nueva York recuperó terreno gracias a los valores tecnológicos, en una jornada marcada por la tensión en Oriente Medio.

Los mercados bursátiles globales ofrecieron este lunes una imagen fragmentada: mientras las plazas asiáticas se desplomaban con pérdidas cercanas al 9% en Seúl y del 3,9% en Tokio, Wall Street lograba cerrar con signo mixto apoyado en la recuperación de las grandes tecnológicas, y las bolsas europeas apenas cedían terreno. El índice paneuropeo Stoxx 600 retrocedió un 0,06% y el DAX de Fráncfort un 0,58%, mientras el Dow Jones dejaba un descenso del 0,16% hasta los 50.786 puntos; en cambio, el S&P 500 subió un 0,30% y el Nasdaq un 0,86%, impulsado por la vuelta del apetito por los semiconductores. Londres cerró prácticamente plano, reflejo de un compás de espera entre el alivio geopolítico parcial y el temor a que los altos tipos de interés frenen la economía.
El telón de fondo de esta volatilidad se remonta al viernes anterior, cuando un dato de empleo estadounidense muy por encima de lo esperado reavivó los temores a que la Reserva Federal se vea obligada a subir los tipos incluso este año. Aquella sesión borró 2,6% del S&P 500 y 4,2% del Nasdaq —el mayor batacazo de este último desde los aranceles anunciados por Donald Trump en abril de 2025—, evaporando un billón de dólares en valor de mercado de los fabricantes de chips. La corrección puso fin a nueve semanas consecutivas de ganancias en Wall Street, un tramo alcista que había llevado al Nasdaq a máximos históricos, alimentado por la fiebre de la inteligencia artificial.
En este arranque de semana, la escalada entre Irán e Israel añadió otro foco de incertidumbre. Los precios del petróleo subieron al conocerse los ataques cruzados, los más directos entre ambos países desde el alto el fuego de abril, para luego moderarse después de que el presidente estadounidense apelara a un cese inmediato de las hostilidades y Teherán anunciara el fin de su operación militar. Ese respiro no impidió que el riesgo geopolítico contuviera el ímpetu comprador en Nueva York ni que lastrara a las bolsas europeas, donde persiste un escepticismo notable sobre una salida diplomática duradera.
La recuperación de los valores tecnológicos fue, con todo, el hilo conductor que permitió a los índices estadounidenses cerrar lejos de los mínimos de la sesión asiática. El sector de semiconductores rebotó con fuerza tras el castigo del viernes: la noticia de que Alphabet (Google) había encargado a Intel más de tres millones de unidades de procesamiento tensorial para 2025 insufló optimismo sobre la demanda de infraestructura para IA. En paralelo, Apple presentó mejoras en su asistente Siri impulsadas por inteligencia artificial, aunque sus acciones se desinflaron al cierre. En Europa, las tecnológicas también dieron soporte, pero el avance del crudo pesó más sobre unos índices con mayor exposición a la industria tradicional y al consumo.
Analistas en distintas latitudes coinciden en que la sesión del lunes refleja un mercado nervioso y bipolar: en Asia, la corrección fue más virulenta por el fuerte componente exportador y la dependencia de los semiconductores, mientras que en Estados Unidos la liquidez y el apetito por el riesgo se concentraron en los mismos valores que habían liderado las caídas. Desde Bruselas se observa que la pausa táctica en Oriente Medio no elimina los riesgos inflacionistas por el lado de la energía. La pregunta que sobrevuela todas las plazas es si el rebote tecnológico tiene fundamentos sólidos o simplemente aplaza un ajuste más profundo en un entorno de tipos altos y elevadas valoraciones.
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