El cierre del estrecho de Ormuz dispara el crudo y desbarata las esperanzas de tregua
El Brent subió un 6,76 % y el WTI un 7,67 % en las primeras operaciones del lunes en Asia, tras un fin de semana de señales contradictorias, enfrentamientos navales y estancamiento diplomático entre Irán y Estados Unidos.

Los precios del petróleo se dispararon en la apertura de los mercados asiáticos este lunes 20 de abril de 2026, revirtiendo la euforia efímera del viernes y devolviendo a los inversores al escenario de máxima incertidumbre geopolítica. El Brent del mar del Norte, referencia global, trepó un 6,76 % hasta los 96,49 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense saltó un 7,67 % hasta los 90,28 dólares, borrando casi por completo el desplome de más del 9 % registrado apenas 72 horas antes. El detonante: la reapertura frustrada del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo, y el recrudecimiento de las hostilidades entre Teherán y Washington.
El viernes, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, había anunciado la plena apertura de la vía marítima para todos los buques comerciales durante la vigencia del alto el fuego, un giro que el presidente estadounidense Donald Trump celebró en redes sociales como un “día grande y brillante para el mundo”. Pero la calma duró horas. El sábado, Irán acusó a Estados Unidos de mantener un bloqueo de facto sobre los barcos vinculados a la república islámica y respondió con fuego contra dos petroleros de bandera india, obligándolos a retroceder, al tiempo que volvió a imponer controles en el paso. La Marina estadounidense replicó apresando un buque iraní en el golfo de Omán tras ignorar las advertencias, elevando la confrontación directa. La nueva escalada llegó mientras las conversaciones de paz —cuya segunda ronda Irán se niega a celebrar mientras persista el bloqueo— corrían el riesgo de colapsar incluso antes de comenzar, una parálisis que los mercados castigan con crudeza.
Desde la óptica de Bruselas, el sobresalto no se limitó al crudo: los futuros del gas natural europeo de referencia se dispararon hasta un 11 %, reflejando el temor a que la inestabilidad en Ormuz estrangule las cadenas de suministro energético que ya sufrieron tensiones desde el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. En las plazas latinoamericanas, analistas en Ciudad de México y Buenos Aires destacaron la vulnerabilidad de las economías importadoras netas de hidrocarburos ante un barril que vuelve a rondar los 100 dólares, un umbral que amenaza con reavivar presiones inflacionarias en toda la región.
Navegar por el estrecho se ha vuelto un ejercicio de extrema cautela. Expertos consultados por agencias internacionales subrayan que los armadores dudarán antes de retomar la ruta, incluso si se alcanza una nueva tregua, porque los precedentes de este fin de semana —un anuncio de apertura revertido en menos de 24 horas por la acción militar— han erosionado la credibilidad de cualquier compromiso. Con el alto el fuego actual expirando el martes, los operadores descuentan un cóctel de riesgos: escalada militar, interrupción del tránsito de buques y una diplomacia que por ahora solo ofrece mensajes cruzados y esperanzas tan volátiles como el propio precio del barril.
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