Dimite el comisionado de la FDA estadounidense en medio de presiones por los cigarros electrónicos
Marty Makary abandona el cargo tras la autorización de los vapeadores con sabores y críticas por su gestión de vacunas y aborto. Kyle Diamantas asumirá como interino.

El comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), Marty Makary, presentó su dimisión el lunes tras apenas trece meses en el cargo, una salida precipitada por la creciente presión de la Casa Blanca y de sectores conservadores. El presidente Donald Trump confirmó la renuncia al día siguiente, alabó a Makary como “un tipo estupendo” pero admitió que “estaba teniendo algunas dificultades”. En su lugar, el abogado Kyle Diamantas, hasta ahora responsable de la cartera de alimentos, asumirá la dirección en funciones mientras se busca un sustituto permanente.\n\nLa dimisión tuvo un detonante inmediato: el pasado viernes el Gobierno autorizó la venta de cigarrillos electrónicos con sabores, una medida largamente reclamada por las grandes tabacaleras y que Makary había resistido. Aquella decisión, interpretada como una derrota del comisionado, selló su destino. Sin embargo, las fricciones se arrastraban desde hacía meses. Legisladores republicanos, grupos antiabortistas y la industria del vapeo criticaban su negativa a acelerar la aprobación de estos productos y su resistencia a restringir aún más el acceso a las píldoras abortivas, lo que lo situó en el punto de mira de los sectores más conservadores y de aliados del propio Trump.\n\nLa salida de Makary es el cuarto relevo de alto perfil en las agencias sanitarias federales este año y profundiza la inestabilidad que vive el Departamento de Salud bajo la batuta del secretario Robert F. Kennedy Jr. Anteriormente ya habían dejado sus puestos el subsecretario Jim O’Neill y la directora de los Institutos Nacionales de Salud, en un clima de creciente politización que, según analistas en Madrid, inquieta a los reguladores europeos y latinoamericanos, que tradicionalmente se apoyan en los estándares de la FDA para sus propias evaluaciones de medicamentos y dispositivos.\n\nDesde una perspectiva global, la turbulencia en la FDA llega en un momento en que varios países de América Latina debaten el endurecimiento de las normas sobre vapeadores. La salida de Makary podría retrasar la armonización de criterios científicos y regulatorios, justo cuando las autoridades mexicanas y brasileñas avanzan hacia prohibiciones parciales, y en España se consolida un modelo de control más laxo. La incertidumbre sobre el rumbo de la agencia estadounidense, en pleno reajuste de prioridades ideológicas, deja en vilo a una comunidad internacional que depende de sus dictámenes para trazar políticas de salud pública.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
The Atlantic press frames Makary's resignation as the end of a turbulent tenure marked by clashes with the Trump administration, pharma, and anti-abortion groups. Coverage focuses on internal power dynamics and the succession by Kyle Diamantas, with a factual but subtly critical tone toward FDA management.
Indian and South Asian press focuses on the internal FDA turmoil and political pressures that led to Makary's resignation, highlighting controversies over vaccines, vaping, and drug approvals. The tone is descriptive and detached, with particular interest in Kyle Diamantas as interim successor.
Chinese press reports Makary's resignation in a concise and factual manner, emphasizing pressure from Republicans and anti-abortion groups. The focus is on the succession and immediate impact on FDA leadership, without delving into substantive controversies.
Continental European press presents Makary's resignation as yet another blow to already fragile US health governance, highlighting Trump's pressure to authorize flavored e-cigarettes and political interference. The tone is critical and alarmed, with an eye on consequences for global drug and vaccine regulation.
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