Xi Jinping alzó la voz ante Trump por la remilitarización japonesa y Pekín lo desmiente
Según el Financial Times, el presidente chino criticó con vehemencia a la primera ministra Sanae Takaichi durante la cumbre en Pekín; el Ministerio de Exteriores niega la versión filtrada.

Una filtración publicada por el Financial Times y amplificada por medios internacionales ha situado a la remilitarización de Japón como el episodio más tenso de la reciente cumbre entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump en Pekín. Según siete fuentes citadas por el diario británico, el líder chino alzó la voz y se mostró agitado mientras arremetía contra la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, a quien acusó de impulsar un rearme que amenaza la paz regional. La agencia Jiji Press añadió que Trump defendió a Takaichi justificando el refuerzo defensivo de Tokio frente a la amenaza norcoreana y, según Sky News Arabia, la llamó desde el Air Force One tras la reunión.
El portavoz de la cancillería china, Mao Ning, ofreció un desmentido inmediato: «La información que mencionan no concuerda con los datos que maneja la parte china», afirmó, remitiendo al comunicado oficial ya difundido. La negativa de Pekín, replicada con precisión casi idéntica en varios medios, busca contener el relato de un Xi descontrolado, justo cuando las tensiones geopolíticas exigen una imagen de firmeza calculada.
Desde la óptica de Washington, la filtración parece subrayar la habilidad de Trump para manejar a un aliado incómodo y, al mismo tiempo, evidenciar la irritación china ante el giro securitario japonés. Analistas en Tokio ven en el incidente la confirmación de que Takaichi, conocida por su perfil halcón frente a Pekín, se ha convertido en un punto de fricción directo. En Seúl, la lectura es que el rearme japonés, catalizado por los misiles de Pyongyang, coloca a la península en un delicado juego de espejos estratégicos.
Para el mundo hispanohablante, el episodio resuena más allá de Asia. Círculos diplomáticos en Madrid interpretan la secuencia —filtración, enfado, negativa— como un clásico forcejeo por el control narrativo entre grandes potencias, similar a las disputas dialécticas en cumbres del G20. En América Latina, analistas de Buenos Aires y Ciudad de México apuntan que la vehemencia china en materia de soberanía refuerza la percepción de que Pekín no tolerará desafíos ni siquiera en asuntos alejados de su vecindario inmediato, lo que obliga a países de la región con fuertes lazos económicos con China a calibrar sus posiciones en foros multilaterales.
De cara al futuro, la discrepancia entre lo filtrado y lo negado anticipa una pugna persistente. Mientras Japón avanza en la reinterpretación de su constitución pacifista, es probable que las cumbres sino-estadounidenses vuelvan a escenificar choques verbales semejantes, y que ambas capitales redoblen sus esfuerzos por imponer la versión que mejor sirva a sus intereses estratégicos.
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