Un general ruso muere en un atentado con coche bomba en el mismo barrio moscovita donde fue asesinado otro alto mando en 2025
La explosión de un BMW X3 en el microdistrito Aviatorov de Balashikha, a las afueras de Moscú, mató al conductor, identificado extraoficialmente como el teniente general Alexander Maksimtsev, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aeroespaciales.

El asesinato selectivo de un alto oficial ruso mediante un coche bomba en Balashikha, a 25 kilómetros del Kremlin, convierte por segunda vez en poco más de un año ese barrio residencial de militares en escenario de una ejecución de precisión. Canales independientes de Telegram y medios españoles apuntan a que la víctima es el teniente general Alexander Maksimtsev, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aeroespaciales y primer adjunto del comandante en jefe de ese cuerpo. Las autoridades rusas no han confirmado oficialmente la identidad, pero el patrón recuerda de inmediato la muerte del general Yaroslav Moskalik en abril de 2025, cuando un artefacto similar destruyó su vehículo en el mismo microdistrito Aviatorov.
El atentado ocurrió hacia las 05:30 de la madrugada del 9 de junio, cuando el BMW X3 se puso en marcha en la calle Koldunov. Según las reconstrucciones de medios rusos y fuentes próximas a las fuerzas de seguridad, un artefacto explosivo improvisado, con una potencia equivalente a entre 300 y 500 gramos de TNT, detonó bajo el asiento del conductor o en los bajos del vehículo. Las imágenes de las cámaras de seguridad, difundidas por canales prorrusos, muestran cómo el coche estalla desde la parte trasera y los asientos posteriores, envuelto en llamas, y rueda hasta chocar contra un automóvil estacionado. Testigos lograron sacar al conductor del habitáculo en llamas, pero falleció en el lugar a causa de las múltiples heridas, según confirmó el Comité de Instrucción de Rusia.
El microdistrito Aviatorov, construido originalmente para albergar a personal de las Fuerzas Armadas, se ha convertido en un punto vulnerable del cinturón de seguridad moscovita. Mientras las cuentas ultranacionalistas rusas acusaron de inmediato a los servicios especiales de Ucrania, el silencio oficial del Kremlin contrasta con los detalles que llegan desde Occidente. En Italia y España se subraya que la víctima, de 62 o 63 años, tenía el grado de teniente general y ocupaba un puesto clave en la planificación estratégica aeroespacial, en un momento en que la guerra exige máxima operatividad en los cielos. El Comité de Instrucción se limitó a abrir una causa penal sin precisar la calificación ni revelar el nombre del fallecido.
Para analistas en Europa occidental, la repetición de este tipo de ataques en la profundidad del territorio ruso revela la vulnerabilidad de la cúpula militar y la persistente capacidad de actores opuestos a la guerra para golpear el corazón del aparato de seguridad. En América Latina, expertos en conflictos asimétricos señalan que la eliminación de comandantes de alto rango, aunque no sea reconocida oficialmente, produce un efecto desmoralizador y envía un mensaje de alcance de largo recorrido. El Kremlin, mientras tanto, mantiene una cautela informativa que algunos interpretan como un intento de no admitir fallos operativos en sus propios perímetros defensivos, justo cuando el eco de la anterior ejecución aún resuena en los despachos militares.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
Una bomba en un coche en un suburbio de Moscú mató a un alto oficial militar, identificado por fuentes independientes como el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aeroespaciales. Es el cuarto asesinato selectivo de un general ruso desde el inicio del conflicto, después del atentado que acabó con otro alto mando en el mismo barrio el año pasado. El hecho aviva las conjeturas sobre una guerra interna entre la élite militar u operaciones de los servicios ucranianos.
La explosión de un coche en Balashija mató al conductor, cuya identidad no se ha revelado oficialmente. Las autoridades abrieron una causa penal y el Comité de Instrucción confirmó que el artefacto estaba colocado bajo el vehículo y estalló al ponerse en marcha. No hay hipótesis oficiales sobre los motivos o sospechosos, y la investigación prosigue.
Un coche bomba en Moscú dejó un muerto, calificado por los medios iraníes como acto terrorista. La información vincula el suceso con la guerra de Ucrania, recordando un asesinato similar de un general ruso el año pasado. Las autoridades rusas investigan sin señalar aún culpables.
Esta noticia ha aparecido en
11 medios · 5 idiomas · ventana 24 horas