Suecia presenta sus 26 mundialistas con poderío ofensivo de la Premier y la polémica ausencia de Roony Bardghji
Graham Potter confía en un tridente de la Premier League liderado por Alexander Isak y Viktor Gyökeres, mientras sorprende al dejar fuera al joven promesa del Barcelona.

A un mes del pitido inicial en Norteamérica, la selección sueca se convirtió en la segunda en oficializar su lista de 26 convocados para el Mundial 2026, apenas 24 horas después de que Bosnia-Herzegovina rompiera el hielo. El técnico inglés Graham Potter, que asumió el banquillo escandinavo con la misión de devolver al país a la élite tras ocho años de ausencia —no clasificó para Catar 2022—, apostó directamente por el plantel definitivo sin pasar por el filtro previo de los 55 preconvocados, una decisión que denota claridad de ideas y escasas dudas en su proyecto.
La lista irradia el músculo de la Premier League. El tridente ofensivo Viktor Gyökeres (Arsenal), Alexander Isak (Liverpool) y Anthony Elanga (Newcastle) reúne velocidad, técnica y un olfato goleador que analistas en Buenos Aires califican como “un ataque que asusta”. Gyökeres, máximo artillero del conjunto londinense, e Isak, referente de los ‘Reds’, compartirán el liderazgo después de que el delantero del Arsenal dispute la final de la Champions League, una circunstancia que no ha restado confianza al seleccionador. A ellos se suman veteranos como Victor Lindelöf y jóvenes como Lucas Bergvall, perfilando una mezcla de experiencia y frescura que alimenta las expectativas en un grupo F que también integran Países Bajos, Japón y Túnez.
Sin embargo, la gran sorpresa reside en los nombres que no viajarán. La exclusión de Roony Bardghji, extremo de 20 años vinculado al FC Barcelona y considerado una de las mayores promesas nórdicas del momento, ha generado debate en la prensa deportiva europea. Desde la óptica de Madrid, su ausencia se interpreta como un gesto de Potter por primar un bloque consolidado y con rodaje en las grandes ligas, renunciando a un talento que aún no ha explotado en la élite. El regreso de Suecia al escaparate mundialista, tras caer en la repesca para Catar, ya era en sí mismo un éxito; la clasificación se selló con un agónico 3-2 ante Polonia en marzo, y esa épica ha fortalecido la moral del grupo.
El sorteo sitúa a los suecos en un duelo inaugural ante Túnez, para luego medirse a la siempre competitiva selección neerlandesa y al imprevisible Japón. Observadores en Ciudad de México, uno de los países anfitriones, destacan que el camino sueco dependerá de la solidez defensiva y de que sus estrellas mantengan la puntería en un torneo que, por primera vez, expande a 48 selecciones y se juega en tres países. La apuesta de Potter es nítida: un equipo equilibrado, con velocidad en las bandas y contundencia en el área rival. Si la apelación a la jerarquía individual funciona, Suecia podría dejar atrás la sombra de la ausencia catarí y aspirar a superar la fase de grupos, un objetivo que en Estocolmo se considera tan realista como ambicioso.
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