SpaceX se lanza a la bolsa con la mayor oferta pública de la historia
La empresa de Elon Musk busca recaudar 75.000 millones de dólares, con una sobresuscripción que duplica la demanda, y podría valorarse en 1,77 billones.

La salida a bolsa de SpaceX, prevista para el viernes 12 de junio, se perfila como la mayor oferta pública inicial (OPI) de la historia. La compañía aeroespacial de Elon Musk planea vender 555,6 millones de acciones a un precio fijo de 135 dólares cada una, lo que le permitiría captar 75.000 millones de dólares y alcanzar una valoración de mercado de 1,77 billones de dólares. Fuentes cercanas al proceso, citadas por medios de Oriente Próximo, revelan que la demanda ya ha superado los 150.000 millones de dólares, duplicando el objetivo y eclipsando los récords previos de Aramco (29.400 millones en 2019) o Alibaba (25.000 millones en 2014). Este hito convierte a Musk en el primer billonario del mundo y consolida a SpaceX como uno de los activos más codiciados del mercado.
El debut bursátil se inscribe en un contexto de efervescencia por la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías disruptivas. Desde Centroeuropa, analistas advierten que el fenómeno SpaceX coincide con otras operaciones de gran escala, como la futura salida de Anthropic, valorada en decenas de miles de millones, y el impacto del «hambre de la IA» en los mercados. La firma de Musk no solo planea colonizar Marte, sino también procesar IA en el espacio, un proyecto que despierta tanto entusiasmo como escepticismo. La columna de un diario suizo llegó a compararlo con Cristóbal Colón, un visionario capaz de abrir un «nuevo América» más allá de la Tierra.
Sin embargo, no todo es optimismo. En el ámbito germano, voces críticas señalan que los proveedores de índices, como Nasdaq y FTSE Russell, han modificado sus reglas para incluir rápidamente a SpaceX en los principales índices bursátiles. Esto obligará a los fondos indexados a comprar las acciones a cualquier precio, lo que plantea dudas sobre la protección al inversor y si se ha cedido ante el poder del hombre más rico del mundo. Para los ahorradores europeos que invierten en ETFs, esta inclusión forzosa podría traducirse en una exposición no deseada a una empresa cuyos ambiciosos planes aún están por demostrar su viabilidad.
Desde Moscú y São Paulo, el análisis adquiere un tono de test de estrés para Wall Street. La coincidencia de mega OPI —SpaceX, OpenAI y Anthropic— obliga a preguntarse si el mercado de capitales tiene suficiente profundidad para absorber tal volumen de expectativas. En Brasil, se destaca que la operación de Musk supera incluso las métricas habituales de las tecnológicas estadounidenses, mientras que los inversores rusos observan con cautela la concentración de riesgos en narrativas de futuro aún no materializadas. A pesar de la demanda récord, persiste la incógnita de si los fundamentales justifican semejante valoración, en un escenario donde otras firmas similares han sufrido correcciones tras la euforia inicial.
El horizonte para Musk está lleno de promesas, pero también de volatilidad. La historia de los grandes debuts bursátiles enseña que los precios de salida no siempre se sostienen a largo plazo. Si SpaceX logra ejecutar sus contratos con la NASA y expandir su red de satélites Starlink, los accionistas podrían ver un retorno extraordinario. Pero si la colonización marciana sigue siendo una quimera costosa, el ajuste podría ser severo. Por ahora, el mercado parece haber comprado la visión, y el viernes dictará si la confianza se convierte en una nueva burbuja tecnológica o en el inicio de una era que, como sugiere la prensa centroeuropea, merezca ser recordada como el verdadero descubrimiento del siglo XXI.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
El histórico debut bursátil de SpaceX despierta tanto admiración como alarma. Mientras algunos lo celebran como un nuevo Colón, otros denuncian el enriquecimiento de los allegados a Trump y la sospechosa flexibilización de las reglas de los índices. El voraz apetito de la IA y los miles de millones recaudados plantean profundas dudas sobre la equidad del sistema.
SpaceX apunta a la mayor salida a bolsa de la historia, con una meta de 75 mil millones de dólares. La empresa de Musk debuta con una valoración de un billón, mientras el magnate sueña con llevar la inteligencia artificial al espacio. El acontecimiento se enmarca con optimismo y como un hito en la carrera tecnológica mundial.
La salida a bolsa de SpaceX ya está cubierta dos veces, con una demanda que supera los 150 mil millones de dólares. Fuentes confirman que el precio se mantendrá fijo en 135 dólares por acción a pesar del enorme apetito, valorando la empresa en cerca de 1,77 billones de dólares. El debut en el Nasdaq será el mayor jamás registrado.
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