Irán y Omán impondrán tarifas de hasta dos millones de dólares por barco en el estrecho de Ormuz
Teherán insiste en que no se trata de un peaje sino del cobro por servicios de navegación y protección ambiental, mientras Nueva Delhi resta dramatismo al impacto sobre los mercados energéticos.

El estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba una quinta parte del petróleo mundial, reabrirá bajo un marco regulatorio inédito que consagra el derecho de los Estados ribereños a facturar los servicios prestados a los buques. Así lo confirmó el embajador iraní en Moscú, Kazem Jalali, al diario Izvestia, al precisar que Irán y Omán trabajan en condiciones conjuntas que incluyen «gravámenes por tránsito» [A2][A9]. La novedad radica en una tarifa que, según el diputado iraní Mohsen Zanganeh, miembro de la comisión de Presupuesto, oscila entre 1,8 y 2 millones de dólares por barco, abonada en efectivo, criptomonedas como Tether o mediante trueque de mercancías, e ingresada directamente a la tesorería nacional [A3][A8].
Desde la perspectiva de Teherán, el cobro no constituye un peaje arbitrario ni un acto de «extorsión», sino la contraprestación por un paquete de servicios que incluye guía de navegación, operaciones de búsqueda y salvamento, y lucha contra la contaminación. Shina Ansari, presidenta de la Organización de Protección Ambiental iraní, subrayó que el régimen jurídico del estrecho es el de «paso inocente», y que tanto Irán como Omán están facultados por el derecho internacional para exigir el pago de esos servicios y la reparación de daños ambientales [A1]. El Parlamento iraní, a través de su vicepresidente Ali Nikzad, ha articulado ya un plan de gestión de doce artículos, supervisado por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional [A8].
La iniciativa se produce tras más de cien días de guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que prácticamente cortó el flujo de crudo y gas natural licuado a través del paso [A9]. En los últimos días, no obstante, algunos petroleros han conseguido abandonar el Golfo, lo que las autoridades iraníes interpretan como una validación temprana del nuevo sistema. En Nueva Delhi, el ministro indio de Petróleo, Hardeep Singh Puri, restó importancia al temor a un repunte de los precios: recordó que la India no ha aumentado el precio de la gasolina desde 2022 y que la reducción del tránsito por Ormuz ya estaba descontada por los mercados [A5].
Analistas en Bruselas y Madrid observan en este esquema un ejercicio de soberanía compartida que podría sentar precedente en otros estrechos estratégicos, aunque advierten que la ambigüedad entre tarifa por servicio y peaje de paso —alimentada por declaraciones como «ningún buque pasará gratis»— mantendrá la incertidumbre jurídica mientras no se publique el texto íntegro del acuerdo con Mascate. La participación omaní, histórico mediador en la región, actúa como factor de estabilidad, mientras que la arquitectura financiera del plan, que admite criptoactivos, revela la voluntad de Teherán de blindar los cobros frente a eventuales sanciones.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
Irán presenta el nuevo régimen de tránsito en el estrecho de Ormuz como un ejercicio legítimo de soberanía y un servicio a la navegación, no como una extorsión. Tras el conflicto que paralizó el tráfico marítimo, el estrecho reabre bajo gestión conjunta de Irán y Omán, con tarifas que cubren seguridad, salvamento y protección ambiental, y que las naciones marítimas aceptarían sin objeciones.
El estrecho de Ormuz reabrirá bajo las condiciones fijadas por Teherán y Mascate, incluido un peaje de tránsito, tras meses de guerra que sofocaron los flujos de crudo. El tráfico marítimo sigue severamente limitado, lo que genera inquietud en los mercados energéticos mundiales y sobre el coste del paso por el principal embudo petrolero del planeta.
Con el tráfico petrolero del estrecho de Ormuz aún alterado por el conflicto entre Irán e Israel, la India se prepara para posibles sacudidas en los precios de los combustibles, aunque el gobierno insiste en que los precios de venta al público se mantienen estables desde 2022. El embudo del Golfo Pérsico reabrirá con peajes de tránsito, lo que añade incertidumbre a las economías dependientes de las importaciones.
El embajador iraní en Moscú declaró que el estrecho de Ormuz solo reabrirá previo pago de un peaje de tránsito, cuyos términos se ultimarán conjuntamente con Omán. La medida se presenta como una condición necesaria para restablecer el tráfico marítimo normal por la principal arteria petrolera de la región.
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