El Congreso de EE.UU. vuelve a rechazar limitar los poderes de guerra de Trump en Irán
El Senado y la Cámara de Representantes bloquearon sendas resoluciones que buscaban frenar la ofensiva militar contra Irán, mientras crecen las voces de descontento legislativo y el conflicto se acerca al límite legal sin aprobación expresa.

En una nueva y contundente derrota para los intentos demócratas de recuperar el control constitucional sobre el uso de la fuerza, el Senado estadounidense rechazó por cuarta vez este año una resolución de poderes de guerra que habría obligado a detener las operaciones militares en Irán. La votación, 47 a 52, repitió casi exactamente la dinámica de marzo, con el republicano Rand Paul uniéndose a los demócratas y el demócrata John Fetterman votando en contra, mientras el senador Jim Justice se ausentó. [A1][A6][A3]
Paralelamente, en la Cámara de Representantes, una resolución similar impulsada por el demócrata Gregory Meeks fracasó por un margen aún más estrecho: 213 votos a favor frente a 214 en contra. Un solo republicano respaldó la medida, insuficiente para activar la supervisión legislativa que exige la Ley de Poderes de Guerra de 1973. Con el conflicto entrando en su tercer mes y acercándose al límite de 60 días que esa ley establece para acciones no autorizadas, la administración Trump mantiene plena libertad de maniobra. [A2][A7]
La presión dentro del Partido Republicano, sin embargo, ya no es monolítica. Varios senadores, incluido el líder de la mayoría John Thune, han pedido públicamente un plan de salida, alarmados por el coste económico del cierre del estrecho de Ormuz y el malestar creciente entre sus electores. Desde la óptica de Moscú, analistas como Malek Dudakov interpretan este descontento como el preludio de un posible viraje en abril, cuando el Congreso podría finalmente despojar al presidente de sus poderes bélicos. [A4][A5][A8]
La amenaza iraní añade una capa de urgencia. Un consejero del líder supremo Alí Jamenei advirtió que los buques estadounidenses serán hundidos en Ormuz con los primeros misiles, calificándolos de “peligro grave” para las fuerzas armadas norteamericanas. El propio Trump había elevado la retórica días antes al amenazar con arrasar “toda una civilización”. [A1][A2]
Desde Bruselas y Madrid, la prolongación de esta guerra sin mandato parlamentario explícito se observa como un síntoma de la erosión de los contrapesos institucionales en Washington, mientras en América Latina los analistas advierten sobre la volatilidad de los precios energéticos que un bloqueo del Golfo Pérsico podría desencadenar. Las próximas semanas serán decisivas: si el Congreso no actúa, el ejecutivo rebasará el plazo legal que la propia doctrina estadounidense fijó para limitar las aventuras militares presidenciales. La repetición casi idéntica de estas votaciones, pese a las fisuras republicanas, revela que, por ahora, la mayoría legislativa prefiere aplazar el enfrentamiento institucional. [A4][A5][A8]
Esta noticia ha aparecido en
9 medios · 3 idiomas · ventana 24 horas