Ejército israelí investiga a soldado por muerte de bebé palestino en Hebrón
El padre denuncia que detuvo el vehículo sin representar amenaza, mientras el Ejército alega que aceleró hacia los soldados. La familia exige justicia y transparencia.

La muerte de Sam Fahd Abu Haikal, un bebé palestino de siete meses, ha desencadenado una investigación militar en Israel tras el impacto internacional del suceso. El domingo, la Policía Militar israelí (Metzah) anunció la apertura de una pesquisa formal después de que un soldado disparara contra el vehículo en el que viajaba la familia. Inicialmente, las autoridades castrenses habían demorado la decisión, lo que generó críticas dentro y fuera del país. El primer ministro Benjamín Netanyahu no ha realizado declaraciones públicas sobre el incidente, un silencio que analistas europeos interpretan como un intento de minimizar el caso.
Según el testimonio del padre, Fahd Abu Haikal, recogido por medios israelíes y suecos, la familia se dirigía a casa el viernes por la tarde cuando avistó soldados cerca de un puesto de control en Tel Rumeida, Hebrón. "Detuve completamente el coche y puse las manos sobre el volante. El soldado estaba a unos diez metros; me vio a mí, a mi esposa y a los niños", relató. A plena luz del día y con las ventanas sin polarizar, no había señales de amenaza. Sin embargo, un soldado abrió fuego sin advertencia previa. Una bala alcanzó al pequeño Sam, que viajaba en brazos de su madre, y le atravesó la cabeza antes de alojarse en la mejilla materna. La abuela, Ferial Abu Haikal, detalló a Reuters que la familia creyó inicialmente que eran disparos de advertencia, hasta que el proyectil entró en el habitáculo.
El Ejército israelí reconoció los hechos, pero sostuvo que el vehículo aceleró hacia los soldados y que estos se sintieron amenazados, versión que el padre rechazó tajantemente. "No hubo aceleración alguna; estábamos parados cuando dispararon", insistió. Medios indonesios resaltaron la falta de pruebas que respalden la justificación militar, mientras que desde América Latina, editorialistas señalaron la recurrencia de incidentes en los que civiles palestinos resultan víctimas de la fuerza letal sin rendición de cuentas. La prensa israelí reflejó un debate interno: por un lado, la decisión de investigar fue bien recibida; por otro, se exige que las pesquisas no se limiten a formalismos y deriven en responsabilidades concretas.
Organizaciones de derechos humanos y gobiernos de diferentes regiones han exigido una investigación independiente y transparente. En Europa, se recordó la obligación de Israel de proteger a la población civil ocupada, de acuerdo con el derecho internacional humanitario. Analistas en Yakarta vincularon el caso con una política sistemática de impunidad que alimenta la tensión en los territorios palestinos. La muerte del bebé Sam, enterrado al día siguiente en Hebrón, podría convertirse en un punto de inflexión si la comunidad internacional mantiene la presión para que el soldado responsable sea juzgado. Sin embargo, el historial de procesos contra militares israelíes por acciones contra palestinos sugiere que es improbable que se produzca una condena ejemplarizante, una realidad que perpetúa el ciclo de violencia y duelo.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
The Israeli military police have opened an investigation into the killing of a seven-month-old Palestinian baby in Hebron, but the soldier's account that he felt threatened is contradicted by the father, who says he stopped the car as ordered. Critics note that the investigation may be a formality, as similar cases often end without charges. The incident highlights the routine violence and impunity in the occupied territories.
Israeli forces shot at a car in the West Bank, killing a seven-month-old baby and wounding his parents. The Israeli military stated that soldiers felt endangered when the vehicle accelerated toward them, but preliminary findings indicate the family were uninvolved civilians. An investigation has been opened.
The Israeli army announced an investigation after a soldier shot at a vehicle in Hebron, killing a seven-month-old baby and injuring his parents. The military said the soldier perceived the car as a threat, but the baby's father gave a different account. The case raises questions about rules of engagement.
A seven-month-old Palestinian baby was killed by Israeli forces in the occupied West Bank, sparking outrage. The infant was shot in the head while in his mother's arms. The father insists they posed no threat, contradicting the military's claim. This incident is seen as another example of Israeli aggression.
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