Irán rompe la tregua con misiles e Israel represalia pese a las presiones de Trump
Por primera vez desde el alto el fuego de abril, Irán atacó directamente Israel, que luego bombardeó objetivos militares en territorio iraní, desoyendo el pedido de contención de Washington.

El domingo 7 de junio, Irán lanzó una andanada de misiles balísticos contra el norte de Israel, rompiendo el frágil cese al fuego acordado el 8 de abril. Las sirenas antiaéreas sonaron en Haifa, Galilea y otras localidades, mientras el sistema Cúpula de Hierro interceptaba los proyectiles. La Guardia Revolucionaria iraní calificó el ataque como una “advertencia” tras la ofensiva israelí de esa misma jornada contra los suburbios del sur de Beirut, bastión de Hezbolá, y señaló como objetivo principal la base aérea de Ramat David. Analistas en Oriente Medio interpretan esta dinámica como una demostración de que la interdependencia de los frentes libanés e iraní hace casi imposible una solución por separado.
El ataque israelí en Dahieh, que causó al menos dos muertos y 17 heridos según fuentes libanesas, fue el primer bombardeo sobre la capital libanesa desde el anuncio, una semana antes, de un plan de tregua para Líbano mediado por Washington. Hezbolá había lanzado cohetes y drones contra localidades israelíes fronterizas, a lo que Tel Aviv respondió bombardeando “centros de mando terroristas”. Desde Teherán se interpretó la escalada como una violación del cese al fuego que condiciona cualquier acuerdo permanente al fin de las hostilidades en Líbano, donde Israel mantiene una campaña contra la milicia chiita.
El presidente Donald Trump reaccionó de inmediato: pidió a Irán que regresara a la mesa de negociaciones y aseguró que un acuerdo de paz estaba “muy cerca”, posiblemente esa misma semana. “Han disparado sus misiles, es suficiente. Vuelvan a la mesa y firmen un trato”, declaró a Fox News. Trump también criticó el bombardeo israelí en Beirut, revelando que no fue coordinado con Washington y que no estaba “contento” con él. A través de Axios anunció que telefonearía a Benjamin Netanyahu para pedirle que no tomara represalias, arguyendo que ambos bandos “ya tuvieron su diversión”. Desde Bruselas, se teme que el debilitamiento de la diplomacia estadounidense arrastre a Europa a una crisis de refugiados y energética.
Sin embargo, Netanyahu desoyó el pedido. En la madrugada del lunes, la aviación israelí atacó objetivos militares en el oeste y el centro de Irán, incluyendo las inmediaciones de Teherán. La televisión estatal iraní reportó explosiones en ciudades como Isfahán y Tabriz. Israel justificó los bombardeos como represalia por los misiles iraníes y fuentes militares prometieron una respuesta “decisiva”. Este desafío a Washington evidencia las crecientes tensiones entre aliados históricos. Editoriales de América Latina, como los de El Colombiano y C5N, subrayan la peligrosa dinámica de represalias que recuerda los momentos más álgidos de una guerra que ya cumple cien días y amenaza con desestabilizar los mercados globales y las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.
El episodio deja en suspenso la viabilidad de un alto el fuego duradero. Irán amenazó con una respuesta “más amplia” que incluiría a todos los objetivos estadounidenses y sionistas en la región si las agresiones se repiten. Mientras, la comunidad internacional observa con impotencia cómo se diluye la oportunidad de paz. Expertos en geopolítica del Cono Sur advierten que una conflagración mayor podría disparar los precios del petróleo y generar inestabilidad en países emergentes. La promesa de Trump de que Netanyahu “no tendrá más opción” que aceptar un trato parece ahora más incierta que nunca.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
La frágil tregua se desmorona después de que Irán lanzara una salva de misiles balísticos contra Israel, en respuesta a un ataque israelí anterior en Beirut. Es el primer bombardeo directo iraní desde abril, lo que pone en duda los esfuerzos de la administración Trump por alcanzar un acuerdo de paz. Los sistemas de defensa interceptaron los proyectiles, pero la situación podría derivar en una guerra más amplia.
La salva de misiles iraní fue una respuesta justificada al ataque no provocado de Israel contra los suburbios del sur de Beirut, que mató a civiles y violó la tregua. La República Islámica lanzó una advertencia de que nuevas agresiones contra el Líbano serían respondidas con una campaña militar más amplia. El llamado a la moderación de Washington se considera un intento de proteger a su aliado ignorando la causa de fondo de la escalada.
Los medios de Moscú informan de que Irán lanzó un ataque de represalia contra Israel tras el ataque israelí a los suburbios de Beirut, rompiendo la frágil tregua. Mientras el presidente estadounidense pedía moderación y prometía llamar a Netanyahu, ministros israelíes de extrema derecha pedían incendiar Teherán. Todo el episodio se presenta como otro ciclo de violencia en Oriente Medio que amenaza con descarrilar los supuestos planes de paz de Washington, con Trump intentando controlar a un vasallo que no siempre obedece.
El régimen clerical de Teherán rompió la tregua de dos meses al lanzar misiles balísticos contra Israel, pocas horas después de un ataque israelí contra posiciones de Hezbolá en Beirut que Washington no había autorizado. Aunque la Cúpula de Hierro interceptó los proyectiles, la ruptura amenaza la ya precaria alto el fuego y complica los esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos. El presidente estadounidense, visiblemente irritado, instó a ambas partes a la moderación, pero la situación sigue siendo muy volátil.
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