Trump advierte que eliminará el uranio iraní con o sin acuerdo
El presidente de Estados Unidos ofrece cooperación si hay pacto, pero avisa de una operación militar ‘muy dura’ si fallan las negociaciones, mientras Rusia se postula como mediador.

La última advertencia de Donald Trump sobre el programa nuclear iraní coloca a Teherán ante un ultimátum. En una entrevista con la cadena NBC News, el presidente afirmó que Estados Unidos se encargará de eliminar las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán tanto si se alcanza un acuerdo de paz como si se opta por la vía militar. “Si llegamos a un acuerdo y ahora somos amigos, iremos todos juntos. Será nuestro equipo. Lo sacaremos y lo destruiremos, ya sea en el lugar o fuera de él”, declaró. Pero si no hay pacto, Washington “los eliminará militarmente de forma muy dura”, llegando incluso a “volarles por los aires” según otras fuentes. La guerra entre ambos países, que dura ya tres meses, pende de unas negociaciones que Trump describe como muy cercanas al éxito, aunque sin cerrar aún los últimos flecos.
La dualidad de la estrategia estadounidense —mano tendida y amenaza explícita— ha sido recogida con matices por los medios de las distintas regiones. La prensa rusa, como Vedomosti e Interfax, subraya la dureza del lenguaje empleado por Trump, citando que las fuerzas estadounidenses podrían destruir el uranio in situ y que se actuaría “muy duramente” contra Irán si las conversaciones fracasan. Una de las fuentes añade que la ofensiva militar continuaría hasta que Irán no pudiera proteger los emplazamientos nucleares. Desde Moscú, se observa con atención el ofrecimiento del presidente Putin —recogido por Lenta.ru— de evacuar el uranio iraní, un gesto que busca posicionar a Rusia como intermediario clave en la crisis.
En el mundo persa, los portavoces de la diáspora, como Voice of America e Iran International, replicaron las declaraciones enfatizando el dilema para el régimen de Teherán: cooperar en condiciones de inferioridad o sufrir una nueva degradación militar. Destacaron que Trump aseguró que no permitiría que dispararan contra sus tropas durante la operación, y que Washington planea mantener presencia en la región hasta completar la tarea. Analistas en Teherán, citados por estos medios, interpretan el ultimátum como una presión añadida que podría debilitar la posición negociadora iraní, aunque también refleja la urgencia de la Casa Blanca por cerrar un conflicto que afecta a la economía global.
Pese a la firmeza del mensaje, el propio Trump admitió que las partes están “muy cerca” de un acuerdo, con apenas un par de cuestiones pendientes que no parecen sustanciales. Sin embargo, advirtió que el camino militar sería “menos complicado” si las negociaciones se estancan, según recoge Newsweek. Esta ambivalencia, analizada desde Washington, responde al clásico estilo negociador del presidente: obtener concesiones máximas bajo la sombra de una fuerza abrumadora. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con incertidumbre unos acontecimientos que podrían redefinir el equilibrio de poder en Oriente Medio y dejar a Estados Unidos con un papel militar prolongado en la zona.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
El reporte retransmite la declaración de Trump de que EE.UU. colaborará con Irán para retirar y destruir su uranio enriquecido si se alcanza un acuerdo de paz, o seguirá degradando su capacidad militar si las negociaciones fracasan. Sin editorializar; el foco está en la naturaleza condicional de los próximos pasos. El tono es distante, tratando el anuncio como un hecho en el conflicto.
Los medios estatales rusos enfatizan que Estados Unidos pretende confiscar y destruir el uranio altamente enriquecido de Irán sin importar el resultado de las negociaciones, ya sea conjuntamente con Teherán tras un acuerdo o por la fuerza si fracasa la diplomacia. Se destaca la amenaza de Trump de actuar 'muy duramente' en el plano militar, mostrando a un Washington intransigente dispuesto a violar la soberanía iraní. La cobertura expresa escepticismo sobre la sinceridad de la oferta de paz estadounidense y advierte de una posible escalada.
En cierta prensa atlantica enfocada en seguridad, el mensaje de Trump se reduce a un ultimátum: o un acuerdo para eliminar el combustible nuclear iraní, o un golpe militar devastador. El titular 'volarles por los aires' capta un ánimo belicoso, mostrando al presidente dispuesto a escalar con fuerza abrumadora en el día 100 del conflicto. La noticia se presenta con urgencia y una clara dicotomía, sin matices.
Los medios atlánticos progresistas destacan la oferta condicional de cooperación: EE.UU. ayudaría a Irán a retirar y destruir su uranio enriquecido si se alcanza un acuerdo de paz. Si bien se menciona la amenaza de una mayor degradación militar si fracasan las conversaciones, estos reportajes enfatizan la apertura diplomática y la posibilidad de una colaboración técnica amistosa. El enfoque apunta a la desescalada, dejando en manos de Teherán la responsabilidad de aceptar el acuerdo.
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