Israel baja tasas en un mundo de inflación divergente: Brasil y Ghana ajustan sus políticas
El Banco de Israel recorta 25 puntos básicos hasta 3,75% por la fortaleza del shekel y la inflación controlada; mientras, las expectativas de inflación en Brasil superan el 5% y Ghana eleva el encaje bancario para absorber liquidez.

El Banco de Israel redujo este lunes su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto, hasta el 3,75%, el primer recorte desde enero y el tercero en seis meses, a pesar de que la incertidumbre geopolítica por el conflicto con Irán sigue siendo elevada. La decisión se apoyó en una inflación anual estable en el 1,9% en abril —bien dentro del rango meta de 1-3%— y en la notable apreciación del shekel, que se ha fortalecido un 8,3% frente al dólar desde la reunión anterior, alcanzando máximos de 33 años. Las operaciones militares «Rugido del León» y «Con todo Leví» contrajeron el producto un 3,3% anualizado en el último trimestre, aunque la actividad muestra signos de recuperación y la caída fue más suave de lo anticipado, según datos del banco central.
Mientras en Tel Aviv la fortaleza cambiaria alivia las presiones inflacionarias importadas y permite la flexibilización monetaria, Brasil enfrenta un escenario opuesto. La previsión del mercado financiero para el IPCA subió por undécima semana consecutiva hasta el 5,04% este año, superando el techo de la meta oficial de 3% con tolerancia de 1,5 puntos. El aumento de los precios de los combustibles, vinculado en parte a la guerra en Oriente Medio, alimenta las expectativas inflacionarias y mantiene al Banco Central brasileño en una posición de cautela, sin margen inmediato para iniciar un ciclo de bajadas. Esta divergencia entre las dos economías refleja cómo un mismo choque global puede generar respuestas de política monetaria completamente asimétricas dependiendo de la posición externa y el régimen cambiario de cada país.
En Ghana, el Comité de Política Monetaria optó por una estrategia de dos instrumentos: mantuvo sin cambios la tasa de referencia en el 14% en su reunión del 20 de mayo de 2026, pero elevó el coeficiente de caja bancario del 14% a un 20% uniforme. La firma de análisis IC Insights, con sede en Accra, interpretó la decisión como una confirmación de que la inflación retomará una senda ascendente por encima del 6%, aunque la disciplina fiscal, la relativa estabilidad del tipo de cambio y la reciente reducción del IVA la mantendrían por debajo del 10% al cierre de 2026. El movimiento busca drenar liquidez del sistema sin trasladar un encarecimiento directo del crédito en un momento en que las presiones inflacionarias todavía no se disipan por completo.
Desde la óptica de los organismos financieros europeos, la fragmentación del mapa monetario es evidente. Mientras Israel aprovecha el superávit en cuenta corriente y la entrada de capitales institucionales para distender su política, América Latina lidia con el repunte de materias primas energéticas y las economías africanas recurren a herramientas prudenciales para contener las expectativas sin frenar el crecimiento. El interrogante de cara a los próximos meses es si el ciclo de recortes israelí podrá sostenerse si la guerra regional escala y la inflación global se acelera, o si Ghana y Brasil se verán forzados a aplicar ajustes más contundentes para anclar sus metas de precios.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
Israel's central bank cuts rates, holding up the shekel's strength as a shield against inflation and a sign of economic resilience, even while acknowledging ongoing geopolitical uncertainty. The move is presented as a prudent but confident step to support activity, with the strong currency helping to ease cost-of-living pressures.
Brazilian financial markets keep raising the inflation forecast for the eleventh straight week, now above 5%, driven by fuel prices and Middle East tensions. The domestic worry over accelerating prices sharply contrasts with Israel's room for easing, as Brazil's own monetary authority faces pressure to respond to persistent inflation.
Ghana's central bank holds its policy rate steady but tightens liquidity by raising the cash reserve requirement, a maneuver praised as a strategic use of two instruments. Analysts see inflation edging up but expect it to remain contained below 10% by year-end, thanks to fiscal discipline and exchange rate stability.
Indonesia's central bank, having just raised its benchmark rate to 5.25%, is preparing incentive schemes to prevent commercial lending rates from climbing too fast. The intervention reflects an urgent effort to balance inflation control with the need to keep credit affordable for businesses and households.
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