Milagro en el Himalaya: El sherpa que sobrevivió seis días en el Everest comiendo hielo y chocolate
Dawa Sherpa, dado por muerto por su familia, logró arrastrarse hasta el campamento base tras quedarse sin oxígeno ni alimentos en la 'zona de la muerte', en el final de la temporada de escalada.

La comunidad montañera internacional sigue con asombro la historia de Dawa Sherpa, un guía nepalí de más de cincuenta años que sobrevivió durante casi una semana en las laderas del Everest sin comida, agua ni oxígeno suplementario. Separado de su grupo el 29 de mayo, cuando se dirigía al campamento 3 a 7.060 metros de altitud, fue dado por desaparecido en condiciones extremas que cualquier experto habría considerado incompatibles con la vida. Su familia inició los rituales funerarios, convencida de su muerte. Sin embargo, el jueves siguiente, seis días después, emergió tambaleándose cerca del campamento base meridional, poniendo fin a una odisea que muchos califican ya de milagrosa.
Durante su agonía en la llamada “zona de la muerte”, donde la presión atmosférica reduce el oxígeno a niveles críticos para el ser humano, Sherpa se alimentó exclusivamente de hielo y de unas pocas tabletas de chocolate que llevaba en el bolsillo, según relató luego desde el hospital en Katmandú. “No pensé que seguiría vivo. Creí que perecería de esta manera”, declaró a la BBC nepalí. Perdido y sin poder caminar cuando se le agotó el oxígeno, tuvo que arrastrarse durante días con temperaturas gélidas y múltiples lesiones, entre ellas una fractura en una pierna y graves congelaciones. Medios europeos como el sueco Aftonbladet o el italiano Il Post destacan que, contra todo pronóstico, consiguiera avanzar a pesar de la deshidratación y el agotamiento extremo.
El contexto del rescate añade aristas inéditas a esta historia de supervivencia. La cadena CNN en su edición árabe subrayó un detalle clave: cuando Sherpa quedó rezagado, las escaleras fijas sobre la cascada de hielo del Khumbu ya habían sido retiradas al finalizar la temporada de ascensos, lo que aumentaba el riesgo de quedar aislado sin posibilidad de regreso. Además, la Australian Broadcasting Corporation menciona que una avalancha pudo haber contribuido de forma indirecta a su salvación, tal vez al proporcionarle hielo accesible o al alterar su ruta de descenso. Estas informaciones, sumadas a la intervención de un equipo de limpieza que finalmente lo encontró, pintan un escenario donde múltiples factores contingentes permitieron lo que un experimentado alpinista definió como “un milagro estadístico”.
Desde el punto de vista de la comunidad de guías sherpa, el suceso reabre el debate sobre los riesgos laborales en la montaña más alta del mundo: cada año, decenas de trabajadores nepalíes se exponen a peligros mortales para sostener la multimillonaria industria de la escalada comercial. Analistas en Katmandú señalan que la presión por alargar la temporada y la precariedad de los seguros que cubren a los porteadores agravan tragedias como la que estuvo a punto de consumarse. La supervivencia de Dawa Sherpa, sin embargo, no solo es un recordatorio de la resiliencia humana, sino también una llamada de atención sobre la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad y comunicación en expediciones que, cada vez más, llevan al límite tanto a clientes como a sus imprescindibles acompañantes locales.
Mientras Sherpa se recupera de las secuelas físicas y psicológicas, su experiencia extrema ya se incorpora al anecdotario de las grandes gestas del himalayismo. Pero a diferencia de otras epopeyas protagonizadas por montañeros occidentales, esta ha sido posible gracias al conocimiento ancestral y a la capacidad de sufrimiento de un profesional anónimo que, como él mismo confiesa, solo pensó en regresar a casa. Desde la óptica de Bruselas —donde la Unión Europea promueve normativas para el turismo de aventura— y de las capitales latinoamericanas con creciente afición al montañismo, el caso invita a una reflexión global: la montaña no solo cobra vidas, también ofrece segundas oportunidades que, contra todo cálculo, devuelven la fe en lo imposible.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
The family of the miraculously survived guide demands a probe into rescue efforts, alleging negligence and abandonment. Dawa Sherpa was found alive after six days, but relatives want to know why the search was not conducted sooner.
A miracle on Everest: a Sherpa survived six days without food or oxygen while his family had already begun funeral rites. His discovery, crawling toward base camp, is hailed as one of the most incredible survival stories.
A Sherpa guide missing for days on Everest found alive while crawling to base camp. Family had given up hope.
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