Fuga de aire en la ISS activa el protocolo de refugio seguro
La NASA ordenó a cinco astronautas refugiarse en la cápsula Dragon mientras cosmonautas rusos reparaban una fisura en el túnel de transferencia del módulo Zvezda. La tasa de pérdida de atmósfera se duplicó a 900 gramos diarios, pero no fue necesaria una evacuación.

El pasado viernes, la Estación Espacial Internacional (ISS) vivió horas de máxima tensión cuando una súbita aceleración en la fuga de aire del segmento ruso obligó a activar el protocolo de «refugio seguro». Cinco de los siete tripulantes —los cuatro integrantes de la misión Crew-12 y el astronauta Chris Williams— recibieron la orden de trasladarse de inmediato a la nave Dragon Freedom, acoplada al complejo orbital, y colocarse sus trajes espaciales ante la posibilidad de una evacuación de emergencia. Mientras, los dos cosmonautas rusos de la Expedición actual permanecieron en el módulo Zvezda para intentar sellar la fisura detectada en el túnel de transferencia PrK, un corredor que conecta con el veterano módulo de servicio ruso.
La operación de reparación, coordinada entre Roscosmos y la NASA, se centró en un área que llevaba años presentando microfisuras y que había sido parcheada en repetidas ocasiones. Según fuentes rusas, la velocidad de pérdida atmosférica se incrementó hasta los 900 gramos diarios —el doble de lo registrado hasta entonces— mientras se realizaban trabajos de carga en la nave Progress MS-34. Los especialistas rusos optaron por un abordaje estructural más agresivo, que incluyó la remoción de secciones dañadas, una técnica que evidencia la gravedad de las grietas. Tras unas dos horas, Roscosmos logró sellar una de las dos fugas y declaró que no existía peligro inmediato, por lo que la NASA levantó el confinamiento y la tripulación retomó sus actividades normales.
Desde la óptica de Moscú, el incidente subraya la resiliencia técnica del programa espacial ruso, que asumió la responsabilidad de la reparación sin necesidad de asistencia externa. Sin embargo, en medios europeos y estadounidenses se ha puesto el acento en el desacuerdo sobre los métodos de reparación que llevó a la NASA a extremar las precauciones. La presencia de la astronauta francesa Sophie Adenot entre los refugiados acaparó la atención en Europa, donde se recordó que en los veintisiete años de historia de la ISS jamás se había realizado una evacuación real. Analistas en Ciudad de México señalan que, pese a la distancia, el episodio recuerda la dependencia de la cooperación internacional para mantener la seguridad en la plataforma orbital, especialmente cuando el envejecimiento de componentes rusos plantea dudas a largo plazo.
El historial de fisuras en el módulo Zvezda —uno de los más antiguos de la estación— no es nuevo. Desde hace años se conocen pequeñas fugas que Roscosmos ha controlado con parches, pero la recurrencia y agravamiento de los problemas han llevado a ambas agencias a iniciar una investigación conjunta. La decisión de la NASA de activar el refugio seguro, calificada por su portavoz Bethany Stevens como una medida de «extrema precaución», refleja la tensión entre la urgencia operativa y la seguridad de la tripulación en un entorno donde cualquier grieta puede desencadenar una catástrofe.
Aunque la situación se estabilizó, la incógnita sobre las causas profundas de las fisuras permanece. Mientras Roscosmos se prepara para una reparación más integral, el incidente pone de relieve los desafíos de mantener en funcionamiento una infraestructura que se aproxima al final de su vida útil programada. En un contexto geopolítico donde la colaboración espacial es uno de los pocos puentes entre Rusia y Occidente, la NASA y sus socios deberán equilibrar la necesidad de preservar la ISS hasta la llegada de las estaciones comerciales con la creciente presión sobre la fiabilidad de sus módulos más antiguos.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
Russia's space agency states the air leak in the Zvezda module poses no threat to the crew or onboard systems. Cosmonauts have already applied a sealant and are finishing repairs; American astronauts, after a brief precautionary stay in the Dragon capsule, have returned to normal duties.
NASA ordered five astronauts to shelter in the Dragon capsule after an air leak in the Russian segment worsened, reigniting safety alarms on the aging station. After about two hours the alert was lifted and the crew returned, but the dispute between agencies over the seriousness of the cracks and how to fix them persists.
The air leak from the Russian Zvezda module, a known problem since 2019, prompted a new repair and a brief safety procedure that saw astronauts shelter in the Dragon capsule. Experts note that the aging of the International Space Station makes such leaks increasingly common; after a few hours, the crew resumed normal operations.
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