El retroceso del apoyo LGBTI en EE UU contrasta con el nuevo impulso familiar de la Generación Z europea
Las encuestas en EE UU muestran un descenso del respaldo al matrimonio gay hasta el 65 %, en un clima de desaprobación generalizada a Trump; en Italia, los menores de 30 lideran la demanda de crédito y sueñan con vivir en pareja.

La sociedad estadounidense registra un cambio de signo que quiebra más de dos décadas de avance progresivo: el apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo cayó del 71 % al 65 %, según el sondeo de Gallup publicado a principios de junio. Se trata del primer retroceso sostenido desde la legalización federal de 2015, y los analistas en Washington lo vinculan sobre todo a una drástica contracción en el electorado republicano, donde apenas un 37 % considera que estas uniones deben ser legales y solo un 35 % las estima moralmente aceptables. Al mismo tiempo, la aprobación del presidente Donald Trump se desploma en todos los frentes: el diferencial neto en materia de inflación alcanza −56 puntos en Marquette, −30 en Harris/HarrisX y −48 en The Economist/YouGov, mientras que la valoración global del mandatario retrocede a un 38 % de aprobación (−24 neto en Marquette) y a un 43 % en Harvard CAPS/Harris. El clima de descontento, que ya afecta a banderas tradicionalmente republicanas como la inmigración, perfila unas elecciones de mitad de mandato en las que el votante parece dispuesto a emitir un juicio severo sobre la gestión económica y social.
Desde la óptica de Roma, la juventud italiana delinea una realidad casi opuesta. Los menores de 30 años constituyen la única franja demográfica en expansión en todos los productos de crédito monitorizados por Experian: los préstamos personales crecen un 43 % interanual, el Buy Now Pay Later un 52 %, las hipotecas un 38 % y los préstamos finalizados un 20 %. El importe medio solicitado también se ensancha —un 18,9 % más en la cesión del quinto, con una media de 14 293 euros—, y el CRIF subraya que el único segmento privado al alza en la financiación de automóviles es, de nuevo, el de los veinteañeros, con una preferencia clara por el uso. Se trata de un cambio estructural, no de un pico estacional, que evidencia un optimismo financiero y una proyección de futuro difícil de encontrar en otras latitudes desarrolladas.
Ese anhelo de estabilidad se traduce también en el plano afectivo. El Istat constató a finales de 2025 que el 74,5 % de los jóvenes entre 11 y 19 años imagina su vida adulta en pareja, con o sin matrimonio; apenas un 5,1 % se ve en soledad, y los indecisos rondan el 20 %. El matrimonio, que hace tiempo perdió centralidad estadística, recobra fuerza como ideal festivo y como promesa de arraigo, en una generación que combina la soltura digital con una inesperada revalorización de los vínculos tradicionales. Las imágenes de celebridades como Dua Lipa o Brooklyn Beckham contrayendo nupcias antes de cumplir los treinta reflejan, más que un espejismo mediático, la pauta cultural que emerge de las encuestas.
En la intersección de ambos hemisferios, el Occidente desarrollado exhibe fracturas que no se reducen a coyunturas electorales. Mientras la opinión pública estadounidense modera su compromiso con los derechos LGBTI y castiga a su gobierno por el encarecimiento de la vida, los veinteañeros italianos abrazan el endeudamiento con fines productivos y sentimentales. Algunos observadores en Madrid y Ciudad de México apuntan a que esta doble velocidad puede reconfigurar los consensos políticos transatlánticos: por un lado, la erosión del consenso igualitario en EE UU obliga a revisar la idea de un progreso lineal irreversible; por otro, el conservadurismo familiar europeo, aliado con una pujanza crediticia nada desdeñable, interpela a un modelo de bienestar que combine emancipación económica y redes de cuidado intergeneracionales. El horizonte de 2026, con las legislativas de medio mandato en Washington y la renovación de parlamentos europeos, pondrá a prueba estas tensiones y la capacidad de cada sociedad para integrarlas sin fracturar sus propios cimientos.
Cómo se cuenta la misma historia en otros lugares.
Generation Z is taking on personal loans and buy‑now‑pay‑later schemes at record speed, often through insecure financial instruments. Meanwhile, under‑30 Italians are rediscovering marriage and couple life, with 74.5% envisioning a steady partnership. A blend of economic pragmatism and a return to tradition that could reshape demographic outlooks.
Support for same‑sex marriage in the United States drops to 65%, with a sharp decline among Republicans, abruptly reversing two decades of gains. Trump's approval rating plunges across all issues, fueling fears of a conservative shift that endangers hard‑won civil rights.
Esta noticia ha aparecido en
5 medios · 3 idiomas · ventana 24 horas